ADISTRAMIENTO del CACHORRO



Muchas
veces vemos actuar a los perros en distintas especialidades al servicio de la
seguridad (intervención, explosivos, rescate), pero lo que realmente estamos
viendo es el final de un largo proceso de selección, capacitación y
adiestramiento en un binomio, que cada vez toma más fuerza en el siglo21, me
refiero al can y su guía. El resultado que se aprecia en un perro comienza de
dos formas muy distintas con nuestro mejor amigo y compañero.

Empezar con un perro adulto, en esta posibilidad tenemos que adaptar mutuamente
un trabajo guía-perro para poder desempeñar un trabajo correcto. Este sistema
tiene ventajas e inconvenientes. El principal es que hablando claramente, ¡no
sabemos como ha sido fabricado el perro!

Hacer nosotros mismos un cachorro que será destinado a perro de intervención u
otras tareas. En este caso adaptamos al perro a nuestro modo de trabajo,
teniendo como resultado y en oposición al primer sistema, que nosotros
construimos el animal y eso es una gran ventaja.

Defensa e intervención son términos que parecen similares, pero no lo son.
También suenan familiares y a veces se los confunde al temperamento y el
carácter. Suele tomarse a ambos en la generalidad con el mismo significado,
pero son distintos en su concepto como el sí y el no. Como bien saben un perro
de defensa es un perro que nos defiende, como la propia palabra lo dice, pero
un perro de defensa no va a morder a 60 metros de distancia a una persona que
representa una amenaza, en cambio, un perro de intervención atacará y morderá ciegamente
a la orden de su guía.

En caso de que optemos por un perro de intervención, necesitaremos un cachorro
con un temperamento muy fuerte, y digo temperamento pues el cachorro nace con
un temperamento y a lo largo de su vida desarrolla su carácter, en forma
similar que los seres humanos.

Al igual que necesitamos un cachorro de fuerte temperamento, también debemos
tomar en cuenta su tamaño, ya que debe no solo intimidar por su aspecto, sino
también contar con la posibilidad de igualar la fuerza de una persona. Imaginen
un caniche con fuerte temperamento y carácter lanzándose contra una persona. No
tendrá la fuerza necesaria para neutralizar su acción. Existe una relación de
peso y potencia que nunca se puede dejar de tener en cuenta a la hora de
seleccionar la raza del perro de intervención. Por eso debemos guiarnos bien en
su elección, y dentro de la raza elegida decantarnos por las líneas de trabajo
(punto este que trataremos mas adelante) pues con las líneas de trabajo y
conociendo a sus padres podemos saber que tipo de perro tenemos entre las
manos.

Existen varias formas de identificar y seleccionar un cachorro, entre otras el
Test Cambell o Lorentez, pero hay algo que es infalible y es su forma de
morder. La mordida dice todo con respecto a un perro. Los cachorros muerden
cada uno de acuerdo a su temperamento, sabiendo esto vemos la verdadera
identidad del animal y con el trabajo adecuado podemos modelar esa mordida y
optimizarla para la tarea que en definitiva va a cumplir el can.

Los cachorros también esconden mucho mas tras sus hermanos, su dueño, pero la
mordida es delatora y eso será nuestra guía. Cuando vemos los cachorros de una
camada, uno por uno y luego los comparamos en su conjunto, nos hacemos una idea
de qué tipo de animal tenemos entre manos (siguen los paralelismos con el ser
humano).

También debemos pensar en que no cualquier cachorro nos vale, al igual que toda
persona tiene su temperamento y su carácter, debemos tener en cuenta sobre todo
a la hora de elegir, que cachorro nos conviene y queda bien, si tenemos mucho
carácter, un cachorro, con mucho carácter, si somos tímidos, más bien elegir un
perro más sumiso y así, pero siempre de los más fuertes de la camada, pues el
día de mañana deberán enfrentarse a situaciones que deberán resolver por si
solos, y un perro de intervención que no tenga una ciega y férrea decisión a la
hora de entrar en acción, no sirve para este propósito.

“enséñame tu perro y te diré quien eres…” esto es una gran verdad, la extrema
adaptación de un perro a su dueño llega a ser tan fuerte que perro y dueño o
guía sean muy parecidos, guía tímido- perro tímido, guía orgulloso- perro
orgulloso… por lo tanto un perro de intervención debe tener un guía macho alfa,
disciplina y decisión son cualidades importantísimas para tener un perro de
intervención.

Al cachorro debemos tratarlo desde el principio por lo que va a ser. Si yo
quiero un perro de intervención, mi cachorro no debe saber lo que es una
cachetada hasta su debido momento, en que condicionemos al perro a recibirlas, con
esto quiero decir que el cachorro debe ser tratado y preservarlo para lo que va
a ser. Por ejemplo, si el perro va a ser cazador y tiene miedo a las
detonaciones mal empezamos.

Entonces en este tema a me gusta cortar por lo sano, me gusta ser su amigo en
la jerarquía de la manada, y estar incluso, por debajo suya para así dar todo
el carácter posible al que en el futuro será mi perro de intervención. Cuando
digo cortar por lo sano es intentar no tocar su carácter para así disponer de
todo su potencial cuando tengamos que dar inicio al proceso de adiestramiento.

Os voy a dar varios ejemplos para que entendáis bien a donde quiero llegar, un
cachorro muerde las patas de una mesa, pues bien, yo no voy a decirle que eso
esta mal, simplemente voy a evitar que mis cachorro entre en contacto con la
mesa para no tener que corregirle, ¿cómo? Pues no dejándole entrar donde está
la mesa.

Mi cachorro me muerde los pantalones, yo voy a desviar su atención hacia un
trapo o mordedor sin tener que corregirle. Esto sirve para que nuestro amigo no
sepa lo que es el NO, o la CORRECCIÓN o el CASTIGO, un cachorro destinado a un
uso táctico de intervención es algo muy especial, y debemos hacerle fuerte al
máximo posible. También es muy importante la base de educación que le da la
madre hasta los dos o tres meses. Es de vital importancia, no debemos adquirir
nunca un cachorro antes de esa edad.





EL PERRO
DE EMPLEO TÁCTICO - parte 2- Por: Antonio Bellido del Cid


EL
ADIESTRAMIENTO DEL CACHORRO

En esta segunda entrega del tema comenzado el artículo anterior, vamos a
dedicarnos a la especial formación de nuestro cachorro destinado a perro de
intervención.

Para comenzar, voy a develar unos secretos que tengo como criador. Verán que al
llevarlos a cabo y con la experiencia, se podrá hacer que los cachorros desde
su mas temprana edad adquieren un condicionamiento especial sin tocar su
carácter y dejar que hable mas su temperamento.

Desde el día de nacimiento de los cachorros ya se pone en marcha el proceso de
jerarquía. Los cachorros mas fuertes maman de las mamas traseras , ya que estas
producen mas leche , desde las primeras tomas ingieren el calostro, anticuerpos
y demás elementos vitales de la madre que favorecen a los cachorros de mayor
jerarquía.

Es importante antes que se produzca el nacimiento de los cachorros, el hecho de
acondicionar una paridera con un paso al jardín. Se debe prestar mucha atención
a esto, ya que la perra y los cachorros deben tener su sitio para dormir y su
sitio para pasear y para hacer las necesidades. Esta diferencia hará que
nuestros cachorros sean limpios y no hagan sus necesidades allá donde han de
dormir, todo esto aunque parezca común, reviste mucha importancia en la futura
formación de los cachorros.Antes que la perra tenga a sus cachorros, pongo un hilo
musical bastante fuerte las 24 horas, de modo que nunca hay silencio, los
cachorros al nacer no escuchan, pero cuando empiezan a escuchar ya tienen la
música puesta con todo tipo de ruidos, acostumbrándose a ellos velozmente.

Cuando empieza a destetar y a comer sólido, a la madre hay que llevarle a sus
cachorros solo para mamar y dormir, de modo que entramos nosotros en el rol de
darles de comer, entonces empezando así a hacer ruido cada vez que entro a
verlos (progresivamente) acto seguido les doy la comida, ellos asocian los
ruidos fuertes con la comida. Cada día se intensificarán más lo ruidos, la
caña, botellas llenas de piedras, y más tarde se van agregando detonaciones de
más lejos a más cerca, cada día nos acercamos más y siempre con mucho ruido. Hasta
conseguir que los cachorros coman incluso con detonaciones a un metro de ellos.

Bien, ya tenemos un condicionamiento primordial para un perro de intervención
que lo formará y facilitará la tarea del entrenador y guía más adelante.

Los cachorros van tomando confianza hacia nosotros, y cada día muerden más
fuerte los pantalones, hasta que ya se hace insoportable, entonces cada vez que
entro a verlos, me coloco un pantalón de ataque especial para cachorros, que no
es más que un pantalón de entrenamiento intermedio, también juego con ellos con
el trapo, la caña y las detonaciones.Cada vez que entro a verlos ellos saben ue
van a jugar y después a comer.

Una vez que tienen 3 meses, les hago morder uno por uno, diferenciando su
estilo de mordida, de modo que tengo una vista previa de quienes son o quienes
pueden llegar a ser un buen perro de intervención. A cada dueño se le debe de
aconsejar un cachorro adecuado, como dijimos en la noticia anterior. Entonces
les hago morder el trapo, pero esta vez con un arnés de trabajo, o collar
ancho, y voy moldeando su manera de morder, pues un cachorro como un lobo
utiliza su boca para desgarrar y se debe moldear su boca para que llene la boca
y empuje, que la fije y no se mueva.Una vez que se tiene la mordida deseada,
empiezo a trabajar el grosor, del trapo paso al mordedor fino, y así hasta
llegar a la pernera o manga, siempre con la boca llena y con mucha fijación.Los
perros de intervención siempre se fijan al pecho o brazos, deben de ser perros
aéreos.Un buen sistema es hacerles morder las piernas para iniciarlos, de modo
que también conozcan las piernas y de ese modo también puedan reaccionar
mordiendo una pierna sin problemas en caso imprevisto.

Cuando tienen un año hay que enseñarles a morder la parte de arriba, empezando
por la manga exterior, interior, hombro, pecho y espalda.Siempre que trabajo a
mi cachorro esta en correa tensa, de modo que casi no hay liberación, esto crea
un ansia para agarrar y no soltar, pues si suelta pierde su presa.

Un buen perro de intervención debe tener unas entradas (mordida inicial)
fuertes, casi sin pensar y para ello además de trabajar con el elástico, el
trabajo debe ser siempre con el mismo figurante, el perro debe tener confianza
plena en su figurante, y él es quien le d las distintas maneras de moverse,
gestos, agresiones, entre otras situaciones.Sólo cambiaremos cuando le veamos
preparado para ello, le haremos morder con otro figurante, y si no vemos cambio
alguno en su manera de morder, es que esta preparado para el acondicionamiento.A
lo largo de mi carrera he podido comprobar que todo adiestramiento es como
subir una escalera, a veces queremos subir muy rápido y nuestro perro en el
camino ha perdido un peldaño, ese peldaño es un fallo que puede salir a lo
largo de su carrera o su vida. ¡de modo que no saltemos nunca las etapas ni los
peldaños!

Una vez que tenemos un perro con buenas entradas, boca fija y que no se
impresiona por nada de lo que le hemos enseñado, pasamos al condicionado, que
no es más que ir metiéndole situaciones diferentes en las que nuestro querido
amigo deberá desenvolverse en un futuro.

Yo trabajo personalmente adiestrando y formando perros y guías en el metro de
Madrid (España) pues bien mis cachorros ya han estado mucho tiempo en los
subterráneos del metro, ha visto todo tipo de gente y de ruidos, los olores,
las vibraciones del metro al llegar. Este escenario les resulta familiar. Ahora
debemos enlazar su sitio con el trabajo, de manera que debemos trabajar los
ataques en la zona y situaciones tácticas donde mañana deberá trabajar.

En nuestro próximo artículo trataremos el condicionado. Hasta entonces…







VON HAUS JURGEN pastores alemanes

Podés comunicarte al 0054-351-4840710